La boda de Ahmed y Sarah fue el resultado de varios meses de planificación cuidadosa
y una estrecha colaboración. Al principio, la pareja imaginaba su boda en Punta Cana;
sin embargo, a medida que avanzaba la organización, decidieron celebrar su gran día
en la isla Saona, buscando una experiencia más original, divertida e inolvidable.
Querían que su boda se sintiera como una verdadera aventura caribeña:
un viaje en barco, vistas al mar turquesa, un día rodeados de naturaleza
y la posibilidad de disfrutar de langosta fresca directamente en la isla.
Una boda caribeña en la isla Saona
El programa del día fue relajado y lleno de alegría, muy diferente a una boda tradicional
en Punta Cana. Cada momento permitió a la pareja y a sus invitados disfrutar
plenamente del ambiente de la isla, sin prisas.
La celebración contó con un violinista en vivo, que aportó un toque elegante y emotivo,
así como con cobertura profesional de foto y video para capturar cada instante especial.
El ambiente estuvo lleno de felicidad, emoción y sentimientos auténticos.
Ahmed y Sarah quedaron encantados con la experiencia y el resultado final.
Fue un verdadero placer hacer realidad su visión y crear una boda que reflejara
su personalidad y su amor por la aventura.
Contáctanos y empieza a planear tu boda caribeña.












